And...?

1.5M ratings
277k ratings

See, that’s what the app is perfect for.

Sounds perfect Wahhhh, I don’t wanna

Y sigues diciendo que no me importas después de tanto tiempo, increíble ¿no? Si piensas o sientes eso ¿por que estás conmigo aún? Yo no lo podría soportar, ni siquiera un día, ¿sabes que feo siento cada que me dices que no me importas? No lo puedo creer. No me importas porque no te he demostrado que me preocupo por ti, no me importas porque no te he buscado para tratar de solucionar nuestros problemas, no me importas pero siempre busco tu felicidad antes que la mía, no me importas pero sigo aquí, contigo, a tu lado, escuchandote hablar sobre tu día, no me importas en lo más mínimo, tanto que prefiero estar bien contigo, antes de estar bien conmigo misma, no me importas que he dejado todo por ti. Me eres tan indiferente que siempre que hablo con alguien, hablo de ti, no me importas en lo más mínimo que estoy aquí escribiendo, sabiendo que te va a valer todo lo que te diga. No me importas pero te he dado lo mejor de mi para poder seguir con nuestra relación. Creo que tienes razón, no me importas, porque no te puedo amar lo suficiente como te lo mereces.

“Me enamoré. Me enamoré de él, de su sonrisa, porque no me importara que pasara en el mundo si él estaba sonriendo. Y me enamoré de su boca, de cada palabra. Me gustaba incluso cuando se enojaba y me daba la espalda deseando que fuera detrás de él para abrazarlo y no soltarlo, y ojala no lo hubiera soltado nunca. Me enamoré joder, pero ya no me cuesta decirlo, porque me enamoré de sus ojos, siempre vas a ser mi pequeño niño de ojos cafés. Me enamoré de tus ataques de éxtasis, de cuando cantaba bajito porque estaba feliz, pero no quería que lo escuchara. De cuando me cogía fuerte porque me decía que tenía miedo de perderme. Cuando me apretaba porque solo yo sabía que era entonces cuando tenía que quererlo más que nunca. Me enamoré de lo inteligente que era y de lo tonto que se ponía a veces. De cuando me acariciaba porque era así como él disfrazaba sus actos bonitos, y eso solo lo sabía yo. De sus abrazos. De como se tapaba la boca cuando lo veía comer, de cuando se tapaba la cara cuando decía que estaba feo y yo no podía dejar de mirarlo quizás porque era para mí, fuera como fuera, siempre estaba maravillosamente hermoso. De eso me enamoré, de lo bueno y de lo malo. De sus ganas de estar conmigo, pero también de su orgullo, porque cuando creía que iba a perderme del todo, se lo tragaba. Que inocente, si era yo la que perdía la vida por él. Joder, lo quería tanto. Me gustaba cuando rodeaba mi cuello con sus manos y jugaba a estar dos centímetros de mi boca sin besarme, solo para ver quien aguantaba más sin hacerlo. De sus prisas, de sus ganas de tenerlo todo siempre controlado, y de la voz que ponía cuando le desmontaba todos sus planes, como si de repente volviese a tener cinco años. De su vergüenza y de lo nervioso que se ponía a lo mínimo. De como temblaba, de como era capaz de calmarme. Me enamoré. Me enamoré de su risa por muy feo que dijera que estaba cuando lo hacía. Por eso y sus ´Te amo´ que tanto le encantaba decir. ¿Es que aún no me entiendes? Me enamoré de como era, de como había lo mismo que todo el mundo y a la vez conseguía ser diferente, no sé. Su forma de quererme. Que él creía que no me daba cuenta, pero sé que me quería por mucho que le cueste demostrarlo. Lo quería, con sus más y con sus menos. Con sus idas y venidas, con su mal humor, con su facilidad intermitente de sus mensajes en los que me decía que me echaba de menos. De todas las conversaciones. De sus intentos de ponerme celosa y de lo celoso que se ponía cuando me veía con otro. Nunca le entro en la cabeza que él era único, de todas las canciones, de su voz y de su olor. De sus vinazos, cuando le daba por recordarme lo importante que era para él. De sus besos, aunque siempre quisiera más. Duele ver como alguien que un día fue tu vida, deja de formar parte de él, pero duele más ser la persona que decide que así sea. Él era la pieza perfecta de mi rompecabezas, pero después de un tiempo me dio la impresión de que pertenecíamos a puzzles diferentes. Cuanto lo echo de menos, y cuanto daría por volver a tenerlo a mi lado, por romper sus esquemas y convencerlo de que quizás a mi lado no se está tan mal.”

murallamuerta

Aprendí a conocer cada gesto tuyo y cada uno de ellos me enamoró, tu forma de mirarme de reojo cuando te ponías celosa o te taimabas, la forma en que estirabas la boquita cuando hacías maña, la forma en que caminabas cuando tenías flojera (toda una niñita de 5 años arrastrando los pies pidiendo practicamente que la lleven en brazos). Aprendí a conocerte en tan poco tiempo porque te mostraste tal cual eres conmigo y tú me conociste a mi por lo mismo.aprendí a amarte cuando tú detestas muchas cosas de ti, aprendí a amarte con lo mañosa y enojona que eres, la paciencia que me decías que tenía que tenerte la dominé y fue así como terminé loco por ti,loco por vivir cada dia contigo,loco por ser tuyo y felizmente he dicho: “ tengo polola,la amo, no necesito otra porque ella lo tiene todo y me hace feliz con tan solo verla”. Aprendí a amar tus bailes improvisados (aunque ni tan así, ya que te sabes todas las coreografías de tus peliculas, series o videos musicales favoritos). Me alegras la vida con estar sentada a mi lado, aun así estés en silencio, enojada, pensativa o pegada viendo cualquier cosa que te llamaba la atención. Sé todas esas cosas porque vez que estoy a tu lado te dedico todos los segundos de mi vida en aprender y admirar tus detalles. Tú lo dudas, pero estoy loco por ti. Tú lo dudas pero te volviste mi todo. Tú lo dudas pero no quiero otra mujer que no seas tú. Tú lo dudas pero es a ti quien tengo en mi mente todo el día. Tú lo dudas pero no sabes lo mucho que te amo y nunca entenderás todo lo que vales para mi aunque te escriba mil libros sobre tu existencia.

¿A las cuántas palabras te olvido?
Te odio, te extraño, te quiero, te pienso, te invito a desmadrarme una vez más. No por masoquismo, sino por el amor a tu presencia, por el absoluto aburrimiento
que me hace sentir morir cuando tu sonrisa se hace cometa que se aleja.
¿A las cuántas palabras te olvido?
Ya me bebí los poemas como los amorosos de Sabines y el de los versos más tristes de Neruda, es que no puedo; no quiero. Sin ti pienso en negocios, en el éxito o en hacer dinero, pero eso no lo es todo y lo sabes. Me gusta amar y quiero al amor más que todos los discos de una banda de rock, los libros de un poeta herido o la sonrisa de un ángel. Ya alteré todos los factores de la ecuación y aunque siempre es menos, parece que de pronto
aparece algo nuevo, una señal que me recuerda a ti. Y es ahí donde suspiro y me digo ¿Qué tanto falta? O ¿A las cuántas palabras te olvido?
Las viejas cartas para Ana, Quetzal Noah
Me gusta verte cuando tienes la mirada a otro lado. Me gusta ver tus pestañas e intentar ver todas ellas. Me gusta ver tus ojos cuando te da el sol porque se tornan claros y veo un amanecer dentro de ellos. Tus cejas. Tus labios. Me gusta ver cada parte de tu cara ya sea un granito o esos hermosos planetas pequeños que se hacen llamar lunares..
Blue Sky.